jueves, 2 de agosto de 2012

Lázara!

No voy a revivir el blog con grandes discursos, sino gracias al simple hecho de haber revisado viejos posts cuasi-fortuitamente para encontrarme que, frente a textos más o menos mediocres que he subido, se han generado ciertos intercambios muy interesantes (o al menos para mí: interesantes, nutritivos, enriquecedores...).
Hoy el posto se limita a publicitar una revista de humor en la que tengo una pequeña participación. Lo lindo es todo lo demás... El que la quiera, la pide y la mando por pdf. Así de simple, sin más preámbulo y demás florituras, Cuatro Ruedas por el Pasto:


Se está cocinando el segundo número :)

Saludete a lo rolete!

martes, 2 de marzo de 2010

Todos los juegos, el juego: respuesta de mi amiga Carísima Caro Tapia acerca del texto de la puperheroína

Si hay alguien que puede sacar algo verdaderamente bueno del texto que han leìdo, padecido, experientado, etc, esa es Caro Tapia. Yo no seré Julio Cortázar, pero ella definitivamente es Deleuze - o inserte nombre de filósofo aquí-, con lo cual, sin más preámbulos que mi admiración -y agradecimiento, porque es una respuesta hermosa, y útil, que me hizo pensar mucho-, les comparto este texto sin desperdicio:

TODOS LOS JUEGOS, EL JUEGO

Ah, pero este texto no es juego. Este texto es cosa seria. Prosaica y sin ambición literaria, pero cosa seria al fin. ¿Qué como lo sé? Porque decidí que mejor descanso un poquito de rendir finales, porque me está quemando un poquito el cerebro, y agarro esto que me pasa y lo escribo y lo asumo desde un intento de ironía. Y sí, no estoy evadiendo, no estoy tomando un rol que no soy
Muchas veces me pregunto... qué estamos haciendo acá: dejo de pensar y veo que al final... Ah. No. Esa era una canción de Fito. Sabia por cierto. Empieza bien, pero me pregunto otras cosas hoy (inevitablemente derivadas de esa primera pregunta metafísico-existencial, pero en fin, no viene al caso... ¿o sí?). Esto es una suerte de respuesta en formato similar, literatura que se sabe carta y se sabe autobiografía. Ya lo decía Borges, de todos modos (y recurrimos constantemente a estas falacias de apelación a la autoridad en un doble desafío, paradójico modo de intentar conciliar la puesta de cubiertos de nuestra subjetividad, cortando carne ya cocida hace tiempo que nos da la “seguridad” de no estar diciendo una burrada... intento de justificación y legitimación, al tiempo que de decir lo que creemos con la silenciosa satisfacción de sentirnos comprendidos ya, al menos, por una persona –sea o no parte de este mundo, pensara o no lo mismo hoy): “toda literatura es autobiográfica, finalmente. Todo es poético en cuanto nos confiesa un destino, nos da un vislumbre de él”. En realidad, cualquiera que produce sabe que no puede enajenarse de su producción, ni aunque sea un hipócrita, porque en todo caso no está haciendo más que objetivar su hipocresía (mucho esfuerzo banal, por cierto... arte político, que le llaman), así que –ya especificado al menos uno de los pormenores que la producción literario-artística conlleva en el inevitable cuestionamiento al que es una y otra vez sometida, sencillamente por su débil y vulnerable naturaleza cuestionadora–, me dispongo a comenzar.
los finales de la materia que yo elegí por voluntad propia y mierda ahora más que nunca entiendo a Sartre (lástima que ya rendí Filosofía I y II). pero la tacita en la bacha tiene ese encanto de cotidianedad que… qué se yo. Me llama. Y es como un juego. Porque en el juego asumimos roles que no son los que verdaderamente nos identifican. Y si yo el día que me siento a estudiar decido que soy una persona ordenada y empiezo a clasificar mi placar por color (been there, done that), definitivamente estoy asumiendo lo que no soy, y haciendo algo que evidentemente me causa algo más de placer que la hojita con el estudio, porque para sufrir, directamente me siento a estudiar y chau.
La cotidianidad pareciera esa poco espectacular serie de eventos que se suceden uno tras otro, en la contingencia impertinente de la incertidumbre por lo que sucederá. Si lo pensáramos dos veces, lo extraño es que allí mismo radica la magia increíble de la pequeñez de la cotidianidad. Y tal vez, hurgando en los jardines más profundos de lo que dan en llamar “ordinario”, hallamos muchos los motivos más –a buenas y a primeras– superficiales para creer que hay un sentido que atraviesa toda y cada una de las cosas. Y es allí que decidimos hacer carreras como Artes, Letras, Filosofía, Música, montones de etcéteras (digamos que puede entrar cualquier carrera, porque en realidad se trata del modo de encararla y qué fue lo que no hizo llegar allí, pero voy a lo más fácilmente reconocible con estos tintes de tendencias con que todo lo sabemos teñir los seres humanos). [¿Sabés qué me encanta de esta carta literaria, Juli? Que todos los paréntesis y guiones aclaratorios, la suma de aposiciones y epítetos, nosotras las sabemos bellas, y no tenemos que andar ahorrándonolas... (y sí, “es una cuestión de percepción la amistad” también, como sabiamente apunta Deleuze...)]. Volviendo, decía: elegimos esas carreras, pero desde el momento que elegimos tuvimos la maldita desgracia (increíble buena suerte, por supuesto, también) de habernos acercado más de una, dos, cinco veces a la lectura del existencialismo sartreano, y teñir esa palabra de voluntad, responsabilidad, angustia, llantos... y así es como nos sentimos mal. Cuestionamos a la institución, a nuestra elección (aunque nunca lo suficiente como para no volver a hacerla, claro), a nuestra condición de seres errantes, un poco hedonistas y otro tanto concienzudos, nuestra falta de tiempo, nuestros tiempos muertos, la muerte del tiempo cuando está ahí, para que lo utilicemos... Y de repente, decidimos que sí, que en efecto esos aros estaban esperando ser colgados de una tela que casualmente hace meses tenías ahí, sin utilizar. Jamás habíamos visto Utilísima Satelital, pero todas las ideas brotaron en ese momento en que el resaltador (mucho más que la aguja, el hilo o la aspiradora, claro está, siempre lo estuvo para nosotras) estaba expectante de manchar con amarillo algún espacio blanco, de ser la competencia del negro de la letra, que se había adelantado –venturoso– en acariciar el papel. Y mientras lo pensamos, lo meditamos, nos odiamos por estar perdiendo el tiempo en la eterna disyuntiva de lo absurdo, del pensamiento errante, ese que nos llevó allí –a pesar de, justamente, todo lo otro en lo que ahora sí estábamos pensando– y que ahora, paradójicamente, nos está sacando una y otra vez de esa hoja que habla de todo lo que nosotras queremos seguir pensando...
Y sin embargo...
Y sí, no estoy evadiendo, no estoy tomando un rol que no soy –aunque me estoy metaforizando, con esto de la superheroina, pero en realidad era un juego con mis pantubotas, que están buenísimas-, estoy contando lo que soy (una cobarde que no se anima a rendir), por ende no es un juego esto, por ende es cosa seria –suponiendo que el universo está formado por sistemas binarios y el opuesto al juego es el no-juego o la cosa seria.
Sí, seguimos ahí. Seguimos jugando. El juego lo coloca la mente, lo formula. Ya Wittgenstein decía (el segundo, un poco más simpático que el primero) el lenguaje mismo era una construcción indescifrable, porque era un juego cuyas partes estaban todas tan interrelacionadas entre sí, de modo que sólo podíamos aprender jugando. Los chicos aprenden jugando, y toda la creación social es también un juego. El juego es, también, las ansias por no ser lo que somos, tal como si lo fuéramos. El lenguaje es la representación de aquello que queda irrepresentable, porque es el puente que intenta franquear la oscura indeterminabilidad de las subjetividades que nunca se fusionan, se transplantan, sino que simplemente se miran, se leen, se observan, se comunican, se intentan saber bajo la paradójica situación de saber que no se saben nunca. Es decir, que si el lenguaje es uno de los primeros juegos en que nos sumergimos, ¡cómo la mente no va a ser la culpable de que luego el juego se le ponga en su contra! Y es que en realidad siempre estuvo a su favor. “Ser o no ser, esa es la cuestión”. Y por eso nos enferma, nos atrapa, nos irrita el lenguaje. Por eso le rehuímos y volvemos a él, por eso es nuestro mejor refugio para expresar la incomodidad existencial de las fugas a que el deseo obliga, al tiempo que la evidencia del peor estancamiento del ser humano: el de pretender que predica verdades o falsedades por sí mismo. Entonces, nos permitimos jugar con él. Es un nuevo juego, un nuevo modo, que resignifica el anterior, desgastado por las costumbres. Todo tiene su tiempo de caducidad, y renovar nuestros juegos es crear. O mejor dicho, crear es un modo de poner el renovar nuestra apuesta a los juegos, a las máscaras. Por un instante, todo se vuelve más sencillo si lo pensamos todo como juegos de nuestra mente. Allí relajamos de modo tal que no nos importa estar cantando una canción, componiendo un himno, haciendo una poesía, tejiendo a crochet, limpiando una rejilla sucia, pintando una botella con acrílicos de colores, cambiando por décimo cuarta vez la yerba del mate (en dos horas) o escribiendo una catarsis renovadora entre amigas. Quién sabe, tal vez “gran literatura gran” de la historia futura.
¡Y a quién le importa! No sé, pero dejo un texto, y una foto, y una reflexión nerda, fuente de la maldita materia que desencadenó este delirio por el cual a partir de ahora más de uno me va a mirar raro –y me va a importar reverendamente un comino-: cada hombre, como dice Wilde en la Balada de la cárcel de Reading, mata a lo que ama.
Yo también estoy en esta situación de hablar de juegos, hacer teorías sobre cómo será mejor mi año pero no poder sentarme sin dispersar mi mente por mil lugares. Tenemos una facilidad especial para caer en los delirios más sutiles con una constancia de abeja, de hormiga o de contador... pero no vemos en ello un mérito o una realidad. Sin embargo, nos encontramos con lo prolífero también –y sobre todo– cuando debemos enfrentar situaciones que nos problematizan con la enormidad que ésta –estupidez para muchos– lo hace. Y creamos. ¿Hay, acaso, un privilegio mayor? Creamos, criamos hijos que salen de las entrañas: hijos bastardos, pero con la gloria de haber sido parte de nuestro tiempo, un tiempo por ellos, ya no muerto sino bien vivo. Como decíamos el otro día, un momento en que no consumimos para escupir, sino que el mero hecho de acercarnos a comer nos genera náuseas. El vómito es de las entrañas, bien nuestro, bien procesado por nuestra bilis. Y, asqueroso o no para muchos, es una imágen increíblemente gráfica y plenamente satisfactoria para mí. Es acá donde pensamos en lo que pensarán todos aquellos que –algunos más, otros menos– no conocen esta parte que damos en desocultar fenómena y fenomenológicamente (aunque no muy lógicamente, por cierto), de repente. Y es aquí donde también, todo nos importa nada. Porque sabemos que es ésta la mejor manera de dejarnos ser nosotras, donde de repente fluyen las incomodidades a flor de piel como si no existieran, allí donde aparecieron en prosa sin que nos diéramos cuenta y, del mismo modo, nos aliviaron sin que pudiéramos –no esta vez– explicar racionalmente por qué.
Los superpoderes, con o sin traje, jamás los tuve.
Así que está bueno que sepamos que por más atuendos con que revistamos nuestras casas, nuestras orejas o nuestros pies, nuestros superpoderes existen muy en serio, y sons esos que surgieron como consecuencia del modo de la evolución de nuestro juego inicial, ese que decidimos siempre seguir jugando. Ahora sí. Algunas situaciones que buscan exceder de repente el universalismo que me caracteriza (parte de mis juegos, qué le voy a hacer!), así, abruptamente, como también suelo hacerlo. Generaciones de sentidos y degeneraciones, de generación en generación, o degeneración en generación. Singularismos: XX XXX X XXXXX XX (censurado, mueran de la intriga); estoy preparando Política (eso, aunque no lo dijera, lo sabías); tenemos que darle empuje al proyecto editorial y cultural, YA.
Te quiero mucho, Juli.
Caro.

martes, 23 de febrero de 2010

Posibles textos bloggereanos de una neurótica con el síndrome de Peter Pan I

A Andretti



Tengo puestas unas pantuflas en forma de botas altas, grises con ribetes en verde y flores también en esos colores. Tengo puesta una remera demasiado larga para remera pero tal vez algo corta para vestido –aunque tapa lo justo y necesario-, y abajo un short floreado que no se ve. Tengo una campera de algodón verde loro con capucha. Tengo lentes para la computadora, tengo mate y estoy sentada frente a la notebook. Básicamente me siento una superheroína, por lo disfrazada. Bizarra- esa palabra en castellano no existe (todavía) en el diccionario, y lo sé pero la uso porque todos lo hacemos y es necesario y nos gusta-, ridícula, de entrecasa. De heroína tengo sólo el disfraz. El toque super lo dan las pantu-botas ( acabo de decidir que inventé esa denominación y que me gusta).


Sí, soy una superheroína cuya criptonita son los finales. Sí. La instancia evaluadora del examen final de la facultad hace que me sienta débil y me ponga a llorar, y hace que el hermoso diálogo que mantengo con un libro cuando no hay examen de por medio, sea una verdadera tortura.


Superheroína por un atuendo de entrecasa, que verdaderamente está para la foto (adjunto foto). Los superpoderes, con o sin traje, jamás los tuve. Este texto es la instancia de catarsis tras el fracaso de no poder asumir la responsabilidad que pesa sobre mis hombros en este instante, y esa es rendir los finales de la materia que yo elegí por voluntad propia y mierda ahora más que nunca entiendo a Sartre (lástima que ya rendí Filosofía I y II).


Superheroína que viene reflexionando desde hace algunos días en que la figura literaria que la identifica por excelencia ya no es la simpática Jo March –con la que tampoco tengo demasiado en común, vamos- sino que es el eterno niño que no quiere crecer, el famoso Peter Pan. Supongo, al menos, que esa es mi manera de enfrentar la responsabilidad que hoy asume la forma de examen final y que quizá mañana asuma la forma de una tesis, o quién sabe qué otra forma. Yo soy Peter y si fuera por mí me iría con Campanita a vivir al país del Nunca Jamás a pelear con piratas –no necesariamente tengo que pelear con piratas; digamos que el casillero “pirata” puede ser rellenado por cualquier otra actividad de placer para el sujeto evasor en cuestión.


Charlando hace poco con una hermosa amiga mía –Eli te quiero mucho, sos una ídola y este año es NUESTRO año-, estábamos hablando de esto de perder la instancia del juego. Uno crece y no juega más. En todo caso, juega a jugar con sus sobrinos, hijos, hermanitos, o lo que sea. Reconozco que a veces con mis sobrinos puedo entrar en el pacto del juego y engancharme verdaderamente y compenetrarme, y de hecho de a poco lo estoy logrando más porque es algo que busco, pero más allá de esas instancias que en definitiva es parcial, el hombre no juega. No jugamos. Una lástima.


Pero ojo, que una de las formas más comunes del juego se manifiesta precisamente frente a la responsabilidad, o sea, hoy hablo concretamente del examen final. Frente a la hoja de los apuntes, todos lo sabemos, se abre, por ejemplo, el maravilloso mundo de las tareas domésticas. Sí. De repente notamos que el piso está sucio y que hay que barrerlo, que la tacita usada que por lo general pasa tres días adentro de la bacha de la cocina, hoy nos molesta, y que esa telaraña infinita e imperceptible que cuelga de lo más alejado del techo nos recuerda que hay un universo de telarañas y polvos arriba de muebles olvidados que merecen la pena ser descubiertos y puestos en libertad.Bueno, tal vez no sea la idea de juego que me estoy replanteando volver a asimilar en mi vida- y en la de todos-, pero sí la considero juego. Porque es evasión. Porque uno lo disfruta. Es eso o sentarse a estudiar. A lo mejor el texto de Dante que estoy leyendo es maravilloso, pero la tacita en la bacha tiene ese encanto de cotidianedad que… qué se yo. Me llama. Y es como un juego. Porque en el juego asumimos roles que no son los que verdaderamente nos identifican. Y si yo el día que me siento a estudiar decido que soy una persona ordenada y empiezo a clasificar mi placar por color (been there, done that), definitivamente estoy asumiendo lo que no soy, y haciendo algo que evidentemente me causa algo más de placer que la hojita con el estudio, porque para sufrir, directamente me siento a estudiar y chau.


Ah, pero este texto no es juego. Este texto es cosa seria. Prosaica y sin ambición literaria, pero cosa seria al fin. ¿Qué como lo sé? Porque decidí que mejor descanso un poquito de rendir finales, porque me está quemando un poquito el cerebro, y agarro esto que me pasa y lo escribo y lo asumo desde un intento de ironía. Y sí, no estoy evadiendo, no estoy tomando un rol que no soy –aunque me estoy metaforizando, con esto de la superheroina, pero en realidad era un juego con mis pantubotas, que están buenísimas-, estoy contando lo que soy (una cobarde que no se anima a rendir), por ende no es un juego esto, por ende es cosa seria –suponiendo que el universo está formado por sistemas binarios y el opuesto al juego es el no-juego o la cosa seria.No importa.


Tomemos estos momentos de mierda, intentemos aplicar algo de lo aprendido en literatura italiana, y transformémoslos en el humorismo piradellano. Esa risa con un toque de amargor. Pero risa al fin. Sí. Tengo miedo a los finales y terror a la posibilidad de no recibirme por no poder superarlo.¿Y?Y… todo. Pero bueno. Esto es un experimento.


De una supereheroína cuyo poder eran las pantubotas. De Peter Pan, que también decidió que quiere ser un niño perdido –como dijo Ceci Dobarán IDOLA- para andar en pijama todo el día- esto del pijama es una genialidad de la que no puedo asumir autoría.


¿Crónica? ¿Ficción? ¿Anécdota? ¿Volveré? No sé, pero dejo un texto, y una foto, y una reflexión nerda, fuente de la maldita materia que desencadenó este delirio por el cual a partir de ahora más de uno me va a mirar raro –y me va a importar reverendamente un comino-: cada hombre, como dice Wilde en la Balada de la cárcel de Reading, mata a lo que ama. Tal vez yo esté haciendo un poco eso.


Pero quiero creer que todavía estoy a tiempo de revertirlo y que con un par de meses de relajación, y psicólogo, y yoga - ¿y Rivotril?¿así se escribe, siquiera?- pueda dejar de matar a mi pobre carrera.


Atentamente, desde el Nunca Jamás,Peter Pan (¡¿ahora resulta que esto tenía formato de carta?!), jugando a la superheroína.


lunes, 27 de abril de 2009

Nuevas prosaiqueces -mientras la inspiración sigue de vacaciones, esta vez en Cancún (parece que el clima está lindo nomás)-...

Lo que empezó siendo una anécdota graciosa en un mail para una amiga, dada la huelga de trabajo que tiene la inspiración para conmigo por estos días, terminó siendo un post para este hace-rato-no-actualizado blog. Decidí postear un cómico episodio de mi vida, para que vean que las prosaiqueces también pueden ser motivo de goce estético (?)...




Mail (más o menos retocado, pero mail al fin, para darle un toque verisímil):



Te cuento de las mias: Hoy a la mañana estaba leyendo en casa y mamá me dejo un huevo duro haciendose para que yo me comiera unos sanguchitos antes de irme al trabajo. Se fue y me dijo: "acordate de que esta el huevo en el fuego". Me acordé. Te juro que me acordé. Por eso apagué el fuego... y me fui arriba a lavar ropa y ordenar mi cuarto que era un quilombo.
En una de esas siento olor a queso quemado pero ... no era queso ... era un HUEVO CARBONIZADO que tiraba humo a lo loco... mal... y las llamas estaba muuuy arriba. Apagué el fuego, saqué el huevo con su cacerola (porque en ese momento el huevo y la cacerola fueron uno en eterna comunión material del carbón) y abrí todo porque era una humareda insoportable.


La cacerola, arruinada. La tapa de plastico pasó a mejor vida.


Yo me imaginaba contándote mis aventuras culinarias, pensando dos cosas:


*La fuerza de los genes: mi vieja es anticocina total y desbolada como yo, y mientras cocina lee y prepara las clases o pinta etc. y suele ser muy común que se le quemen las papas, que el guiso se pase, que no le ponga sal .etc. O sea que mi pensamiento número uno fue SON LOS GENES ALICIA GELPI (nombre de mi madre. Artista plástica. Si se busca su info en la web se podrá encontrar una breve página con algunos cuadros, y por supuesto no se hace referencia a sus dotes culinarias, se imaginarán por qué).


*Lo segundo que pensé fue: pobres hijos mios, si algún día los tengo, comerán quemado porque yo honraré a mi madre siguiendo sus pasos aunque no lo quiera... ¡¡AUNQUE NO LO QUIERA!!. Qué desastre de ama de casa que voy a ser, pero .. bueno... tengo gente que me quiere igual aunque sea un aparato asi que...amor voy a tener igual, sobre todo si me consigo un buen delivery para "sacarme las papas del fuego " cuando paradójicamente YO no lo haya hecho... supongo que aprenderé con el tiempo aunque los genes pesan porque yo JURO que pensé que el fuego lo habia apagado...


Cuando estaba por salir, mamá me estaba haciendo otro huevo. He aqui el diálogo:


A-Acá tenes otro huevo

J-Ah, se me quemó. Estaba convencida de que lo habia apagado pero no...

A-Si, se me quemó, yo lo prendí

J-¿Vos lo prendiste?

A-Si volví y lo prendí

J-¡¡Pero yo lo había apagado!!

A-Pero lo prendí, y me olvide y se quemó

J-¡¡¡¡Yo estaba convencida de que lo habia apagado pero despues bajé y estaba quemado, asi que pensé que me habia pasado lo que siempre te critico que es no mirar lo que haces con el fuego!!!!! Pero -todavía estaba incrédula ante la sospresa del fallo de los genes- ¿..entonces lo prendiste vos?

A-Si.


!!!!!!!!!!!!!


¡Lo sabía! ¡Todavía tengo chances!


Ahora solamente espero no olvidarme de sacar la ropa blanca que dejé remojandose en el balde del lavadero, porque así ya se me pudrió un pantalón que amaba...PERO SE ME QUIERE IGUAL,¿¿¿ NO??? ¿ Vos decís?


¿Conclusiones? No las hay, pero sí muchas preguntas:


*¿Por qué Alishia -así le dicen mis sobris- prendió de nuevo el fuego?

*¿Por qué el huevo cuando se quema tiene olor a queso quemado?

*¿Tengo chances de eludir la información genética en lo que a la rama de la cocina respecta?


Eso es todo, esperemos que pronto alguna musa se compadezca de mí o los tres gatos locos seguidores de este blog tendrán que deleitarse con el episodio que hace referencia a la vez que soñando pensé que me estaba muriendo electrocutada (sí, sucedió... ¡este viernes!¡mueran de intriga!)



Saludete a lo rolete!


miércoles, 19 de noviembre de 2008

Fragmentaria



Su vida estaba formada prácticamente por muchos pedacitos. Pedacitos azules de cielo que veía entre los edificios, cuando viajaba para ir al trabajo; pedacitos de charlas que mantenía con los clientes del negocio que atendía -desde triviales estados de tiempo hasta las más fascinantes inquietudes acerca del ser, de la nada, o de la ropa que es talle 35 pero parece para anoréxicas-;pedacitos de anhelos, de aspiraciones, porque ya iban cuatro carreras que empezaba y abandonaba, comenzando por Derecho para ingresar en el maravilloso mundo del Diseño,dejarlo para tramitar una fugaz pasada por Sociología- en qué estaría pensando-, para arribar en la momentanea carrera de Conservación y Restauración de Arte.


Fragmentos, para usar una palabra más fina. Esbozos de cosas que al final no son. O que son una parte del todo. Nada está completo.


Ella era fragmentaria. No sólo por no estar completa, sino porque la completud, si se alcanza, se alcanza, como leería ella en un cuento de Borges, en el instante en que se sabe quién se es.




Ella era. Pero no lo sabía. Tampoco se lo cuestionaba. Y así pululaba por la vida.




Una noche, la fragmentaria se encontró consigo misma, ante el espejo, en medio de un derrame inútil de lágrimas y cursilerías dramáticas típicas de ella. Y dijo basta.



¿Quién puede decir por qué?




jueves, 30 de octubre de 2008

Pa' no perder costumbre...

... fragmentos acerca de Poe, para el que leyó, para el que no pero quiere, para el que quiera opinar acerca de esto porque le pasó, lo soñó, lo vislumbró, lo intuyó, lo leyó en otro, lo escribió por sí solo, o lo que fuere... *



(...)Si la muerte es un camino sin retorno, nada más horroroso que el hecho de que se viole esta ley natural. No importa la certeza; tan solo la incertidumbre ante el más allá ya es un factor que permite generar esa sensación de que hay algo que puede manifestarse, algo que podemos saber acerca de la muerte, algo que, por ser nuestro propio fin, no deberíamos saber (...)


(...)Sabemos que la muerte es parte de la vida, estamos concientes de que esa es la ley de la naturaleza, y por ende, lo que más tememos es esa alteración a la naturaleza, esa sonrisa del muerto que manifiesta que hay una línea desdibujada y ambigua entre los vivos y los muertos, que hay ciertas manifestaciones de desordenes antinaturales, porque hay una alteración en el curso del ciclo vital. Lo siniestro (...) no está en la finalización de la vida sino en la posibilidad de que se pueda desafiar la ley natural, de que haya una brecha por la que ingrese un conocimiento que como seres vivos no estamos en condiciones de adquirir. Es esta alteración de la ley natural lo que genera el horror, y es esto lo que representa Poe al escribir historias acerca de entierros prematuros o apariciones de muertos (...)


(...) Lo siniestro en Poe es la posibilidad de que sea lo que no pueda ser, de que suceda lo que no puede suceder, de que sonrían los muertos y de que se entierren a los vivos (...)


(...)Lo más terrible que puede experimentar el hombre, lo más siniestro, es la experiencia de ser enterrado vivo; es, para ampliar el concepto, la experiencia de una línea entre la vida y la muerte que se va desdibujando, cuyos límites se van haciendo cada vez menos definibles. Es la experiencia de lo contrario a la naturaleza. Y Poe ha demostrado ser capaz de captar perfectamente la visión horrorosa que se expresa en una antinatural sonrisa de los muertos(...)**


*la posta: son fragmentos de un tp que tuve que hacer de Poe. Y salieron cosas mas o menos, y otras que sirven para pensar y refutar y repensar y rerefutar y etc. Y además justifico mis ausencias bloggeras mostrando lo que hago cuando no posteo...
**las evidentes repeticiones semánticas y nocionales entre fragmento y fragmento se deben a que obviamente están sacados de un contexto más amplio... no es que me la pasé hablando de lo mismo todo el tp... ¿o, ahora que lo releo...si?muchas cosas se van retomando para ir rehilando y fundamentando... mmm. en mi cabeza suena ahora la misma palabra que en la de ustedes: ITERATIVO. Bueno, igual tiene un final feliz: aprobé.
***asteriscos perdidos(porque no vienen de ningun asterisco anterior): lo de citarme a mi misma es patético pero el motivo para hacerlo es más patético: no hay originalidad en el aire, ni tiempo para postear algo nuevo...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Prosaiqueces, para empezar una mitad de semana anticulturosa



¿Por qué en los dibujitos, cuando a las momias les sacan todo el vendaje, no queda nada, si todos sabemos que debajo de la mortaja hay un cadaver embalsamado?
***


Una vez, como a los 11 o 12 años, a mí se me había ocurrido algo: pensaba que estaría bueno enterrar un papel que dijera que, cuando se inventara la máquina del tiempo -evidentemente, para mí era un hecho que necesitaba simplemente la concresión de una tecnología avanzada-, volvieran a buscarme, en una fecha indicada. Si el que lo descubría, lo hacía en una época en la que la máquina aún no existía, debía a su vez dejarlo, y así hasta llegar a la época adecuada. Bueno, 3 o 4 años después, lo hicimos con una amiga, una noche, señalando coordenadas espacio-temporales concretas -que coincidían con esa misma noche, pero nada pasó. Sigo pensando que fue porque no pensé que el papel era lo menos indicado para dejar un mensaje milenario. *1
***

¿Cómo hace la pasta de dientes para salir con rayitas? Siempre tengo toda la intención de comprar uno y abrirlo, pero... no me acuerdo.
***

Tengo 5 sobrinos por parte de mis hermanos: la más grande - 5 años- dice que cuando se lastima tiene que llorar muy fuerte, para que vayan a socorrerla sus papas, porque en realidad ella se banca el dolor demasiado, y la retan porque si se lastima feo, no nos enteramos. Princesa. Su hermano -2 años y 1/2- se hace llamar a sí mismo "Neno" (que proviene de su asimilación personal de la diferencia de género nena/nene... pero el dice "neno"...). Pequeño mastodonte. Mi otro sobri- 1 año y 11 meses-, su primo, tiene una seria adicción al chupete y a los trapitos -si, como Linus- cuya arista se mete en la parte blanca del ojo -si, si, la arista, mal dicho, o el borde de la tela, tocando lo blanco del ojo, definitivamente no como Linus-. El artista. Su primo, o sea, el hermano de los dos primeros, 7 meses, es cachetón y se despierta de buen humor, y me hace acordar a Fibel -¿así se escribía?. El bebé. Su primo por nacer, o sea, el hermano del tercero, nada en su panza, y es. Pececito. Tengo 2 sobrinas por parte de mi novio: la más grande- 3 años y un mes- sabe todo el abecedario, y no hay que hablar de nada demasiado serio porque entiende absolutamente todo. Rulos al viento. Su hermanita pequeña -4 meses- charla diciendo "ajo", y es un gran ejemplo del complejo de Electra. Niña transparente. Los 7 me vuelven loca de amor.
***

Un comentario superficial: hay gente que se pone cada cosa que está en la "onda", que realmente visten de acuerdo al último grito de la moda, o sea, antes de ser asesinada.
***


En las películas de zombies -que, por cierto, detesto-, todos los muertos tienen mas o menos el mismo grado de putrefacción, habiendo algunos muerto recientemente, producto de una mordedura zombie o de algún acontecimiento cercano al hecho fantasmagórico, y habiendo muerto, otros, años atrás. ¿Error del continuista o deliberado efecto de equidad putrefactal del Director? Nunca lo sabremos. *2
***

Otro comentario superficial: siempre que llueve, no llevo paraguas. Y no me veo bien, como las estrellas de cine o de los videos clip. Me pregunto por qué.

***

1*Más allá del chiste del papel, les aseguro que esto pasó. Y, años más tarde , un día ví en la tele que unos científicos hicieron lo mismo tirando una máquina por el espacio con información, para generaciones futuras, de ésta u otra galaxia. Flashié como loca cuando lo ví.
2*Me refiero, por supuesto, a la típica película en que hay un hechizo o una radiación cerca de un cementerio. Las que son de infectados recientes, por supuesto, estan exentas de este error.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Anacronismos y anatopismos

Resulta que tengo que hacer un trabajo para Lit. Inglesa acerca de Shakespeare, y como hay que relacionarlo con el tema "Naturaleza", no se me ocurrió mejor idea que trabajar "Sueño de una noche de verano" , obra que volví a disfrutar, ahora en la facultad, en su versión original (con ayuda por supuesto, es como leer, no sé, el Cid en el original sin notas...). El tema es que a raiz de leer la obra, esta vez teniendo que "analizarla", veo algo obvio que es que Shakespeare está mezclando, por un lado, la cultura griega- con todo el asunto de la boda entre Teseo e Hipólita, que los atenienses, que las vestales, etc, pero por el otro, tenemos en el bosque una sarta de criaturas celtas tales como hadas, faunos, etc. O sea que está ubicando en un mismo lugar dos culturas que no tuvieron contacto sino en la mente del dramaturgo.
Pensando en el concepto de anacronismo, pensé que a lo mejor existiría una palabra que significara lo mismo, pero que en vez de ser una alteración en el orden del tiempo, fuese una alteración en el orden del espacio. Tratando de reconstruir esa palabra, se me había ocurrido que a lo mejor existiría, y en ese caso estaríamos hablando de un anatopismo (tópos en griego, creo que este pobre blog ya lo ha repetido con anterioridad, es "lugar")... Es decir, el concepto remitiría, entonces, a una imposibilidad que ya no se da en el orden del tiempo, sino del espacio. Un anacronismo es -RAE de más, RAE de menos- un hecho que no puede haber ocurrido en ese determinado período temporal. Un anatopismo, un hecho que no puede haber ocurrido en ese lugar. Como las hadas y los faunos, de Shakespeare (porque habla de hadas, no de ninfas, que podrían llegar a asemejárseles).*
Bueno, ¿saben qué? para la RAE esa palabra no existe. A lo mejor hay un concepto similar que no conozco, o incluso obvio que no recuerdo...
Asi que, y hasta que alguien venga y me diga: mirá, esa palabra ya está, pero la etimología no es griega, sino que es latina /china/ indoeuropea/ sarasa-sasa, o bien me remplacen mi concepto por algo mas simple y cotidiando, declaro este neologismo como... bueno, como eso, como un neologismo, como una nueva herramienta de pensamiento para referirse a lo antedicho.
Por lo tanto, hay una nueva palabra más entre las millares de millares con las que contamos gracias a nuestro maravilloso y prolífero castellano... ¡a usarla!
*Por supuesto sabemos que el señor padre de obras maravillosas como Macbeth no cayó en un error ni mucho menos. Nadie duda de las intenciones poéticas de mezclar elementos. Sabemos que el Willie sabía muy bien lo que hacía...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Más acerca de la Escuelita...




Bueno... para los habitués del Blog alguna vez habrán leido acerca de La Escuelita, un proyecto social de apoyo escolar que se inició hace 14 años en Barrio Marina (Zona Oeste), que empezó como parte de un Centro de Estudiantes de mi colegio y que hace rato cobró vida propia. Hoy participa mucha gente de varios colegios de la zona, y padres y ex-alumnos... Les dejo un texto que alguna vez fue escrito con motivo de reflexionar un poco acerca del laburo de cada sábado...


Educación. es, fundamentalmente, lo que se intenta cada sábado en la Escuelita. Dinámica educativa. Es lo que se consigue. O, al menos, yo me siento dentro de una estructura móvil que está lejos de conformar el viejo esquema profesor-alumno. En esta dinámica funciona el ida-y-vuelta del conocimento. En otras palabras: yo, por mi parte, la primera vez en mi vida que supe algo de las Invasiones Inglesas, fue en La Escuelita. Y eso que pasé por un buen colegio secundario, y padecí un CBC (y con ello la materia Sociedad y Estado), pero, lamentablemente, la educación argentina está llena de baches. Llena en todos los niveles y por diferentes motivos. Además, claro, de la información que uno desecha voluntariamente, en mi caso: logaritmos, las tablas del 6 al 8 (las demás, de taquito), Biología, tooooodo Física y Química, absolutamente tooodo Contabilidad... Asi que, que, en definitiva, uno cuenta con dos grandes huecos en su educación: el hueco del que es responsable el Sistema Educativo de turno, y el que cada uno se forma cuando algo no le interesa (totalmente lógico). Bueno, el caso es que, en La Escuelita, a veces no nos queda otra que tratar de cubrir esos baches; en algunos casos es cuestión de leer la fotocopia, traducirsela a los chicos, y de paso uno logra enterarse de cómo funciona el aparato digestivo. Lo complicado surge cuando aparece algo que nos es totalmente ajeno (en mi caso, ver lista más arriba). Acá es donde empieza la dinámica: intentamos entenderlo ( no hay caso...), vemos si algún compañerito lo sabe ( están en bavia, no son del mismo curso, no tiene la carpeta, pibe volvé a tu aula que esto es noveno, etc...), buscamos algún libro de la biblioteca (el más moderno data del '82 y no son capaces de ponerle un mísero grafico, una cara feliz, un color, ¡algo didáctico, por el amor de Dios, Alá, Buda o los dioses paganos!), vemos si otro profe se acuerda... Es decir, hay un constante movimiento del que a veces salimos triunfantes - y el chico se lleva la tarea hecha-, y otras veces... bueno, o lo vemos la próxima o los mandamos a que pregunten en el colegio. Pero insisto: más allá del hecho de resolver o no determinada consigna, es interesante el Cómo. Porque en el tránsito a la respuesta está el aprendizaje y el crecimiento. No solo aprenden los chicos, no solo se enseñan conocimientos académicos. Se aprende a razonar, a pensar, a pedir, a esperar, a agradecer, a poder, a acercarse, a entender, a disfrutar el conocer... Tal vez en una mañana haya aprendido más yo el propio pibe. Tal vez ambos nos hayamos deleitado conociendo más acerca de lo que sea. O tal vez nos hayamos embolado y no hayamos podido encontrar el camino a la respuesta. Pero lo lindo es eso. Sin dar la respuesta servida en bandeja, sin dictarla mecánicamente, es haber enseñado y aprendido a razonar o morir en el intento; es haber caminado juntos.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Memoria del Camino




En el año 2004 mis viejos hicieron un viaje a España, concretamente al norte, a hacer el Camino de Santiago, una peregrinación en la que ellos caminaron 500 km con 60 años a cuestas cada uno- que no me parece un dato menor, considerando lo que me agito al subir los 3 pisos de la facu, al ir a la oficina donde trabajo. Ellos de casualidad, en otro viaje, hicieron un pedacito de Camino en el 2001 y quedaron fascinados. Y ahorraron. Y se fueron. Con una mochilita cada uno, meses de entrenamiento caminístico, un itinerario meticuloso como solo Ali sabe hacerlos, y las ganas... por sobre todas las cosas las ganas. Y el llamado.

Porque, obviamente, el Camino de Santiago es una peregrinación religiosa, por supuesto. Y si bien hay gente que hace el Camino por cuestiones culturales o incluso deportivas, el fin principal es, fue, y será llegar al apóstol, llegar a Santiago. Con todo lo que eso pueda implicar, que no voy a describir acá, porque creo que es lindo leer el libro.

Pero, para el que no crea en nada o en Nadie, para el que crea pero se desligue de todo culto, o para el que simplemente guste de leer un libro, también puede encontrar lindas razones para leer el libro. Es un texto hermoso porque es de lectura muy ágil. Realmente es muy agradable ir leyendo las peripecias de estos dos personajes en los que se convirtieron mis viejos, ver cómo viven del modo en que hace mil años viveron vaya uno a saber cuántos tipos, nada más ni nada menos que para llegar al mismo lugar al que ellos llegaron.

Se produce un extrañamiento en el lector, que tiene que ubicarse durante treinta días con Mimi y Alicia en un modo de vida totalmente desconocido para nosotros, que vivimos presos del tiempo y la ciudad. Porque son treinta días de vivir entre la naturaleza y de dormir en monasterios o en hospedajes específicos para peregrinos- que no tiene demasiado que ver con el turismo al que estamos acostumbrados-.

Además, están los personajes que se van sucediendo, yuxtaponiendo y cruzando, que van siendo denominados de formas muy precisas y graciosas. La nomenclatura en un don que quedó en la familia y que es muy común por nuestro pagos; es lindo leerlo en el libro y enterarse de quién es la francesa jijijí, el legionario, las viejas Salinas, etc.

Pero además, están las reflexiones que se van suscitando a lo largo del Camino, que lejos -lejísimos- de ser pedantes y/o aburridas, son breves, precisas, interesantes, agradables, y siempre dejan pensando. Son un disparador a la propia reflexión del lector. Son producto de la lectura de toda una vida -una minúscula parte de la lectura de toda una vida-.

Es que el libro, como el camino, tiene una lectura cultural, o religiosa*, mas allá del fin específico y verdadero. Y vale la pena.

Asi que los invito a abrir sus mentes y leer algo distinto, realmente disfrutable (y como, dije en un mail que envié publicitando el texto, siempre dejando cuestiones edípicas aparte: ES un gran libro).

Gracias una vez más por la simple atención, al que se encuentre interesado en comprar este bello libro por la módica suma de $30 le ruego me escriba a sierra.ju@gmail.com

Che, es en serio lo de la venta, ¡eh!

Ahora sí, la próxima prometo no vender nada más.

Saludetes a todos.

*si quieren agregar la "lectura deportiva", para seguir con las tres modalidades de Camino, propongo una maratón para ver cuál de los lectores lo lee más rápido.

martes, 9 de septiembre de 2008

Hormiga

Y se pasó agosto y no pude subir nada nuevo... trágico. Sí, sí. Demasiada cosa. No podía ser de otro modo.

Asi que hoy dejo simplemente una hormiga, como para dar cuenta de mi existencia, y de que proximamente subiré algo nuevo -y actualizaré los recomendados...-.

La hormiga de hoy es pensar, a raiz de algo que escuché por ahí, que lo particular de la música es que muere y renace todo el tiempo. En realidad, no es el único arte que hace esto, porque podríamos decir lo mismo de la danza, y en menor medida también del teatro o la literatura. Pero en estos últimos el soporte -el libro, el escrito- sigue siendo muy fuerte como para predicar una desaparición. Bueno, en realidad, con la danza se podría decir que también es muy fuerte esto, ya que el soporte sería el cuerpo humano. En cambio, la música - dejando de lado su escritura, sino pensando su soporte como el sonido mismo-, la música... muere un poquito.

Es refutable, muy refutable. Pero es un lindo pensamiento.

Saludetes!

viernes, 4 de julio de 2008

Texto molesto



Cuarenta veces sonó el teléfono antes de que se dignara a atenderlo.
Ni una. Ni cinco. Ni tres, ni quince ni treinta y dos. Ni cuarenta y nueve. Cuarenta.
Es parte de su obsesión. Aunque no quiera reconocerlo.
En realidad no es que cada vez que alguien quiera llamarlo, tenga que discar treinta y nueve veces antes de conseguir contactarlo. Lo que pasó es que ese día no tenía ganas de contestar el teléfono, y cuando iba por el repiqueteo número veintinueve se dijo a sí mismo que si sonaba once veces más, atendería. Siempre le gustó el número once. Asi que se dijo eso: once más y atiendo.
Claro que pasó un buen rato antes de que se reunieran once llamadas, pero igual a él se le pasó rápido, porque no fue fácil decidir si a la onceava llamada iba a atender, o si sería luego de que sonara sin atender once llamadas. Pero, ya saben la respuesta. Porque si hubiese sonado once y una más, habría sonado cuarenta y un veces el teléfono antes de atenderlo. Pero sabemos que fueron cuarenta.

Igual, era número equivocado.

lunes, 23 de junio de 2008

Tiempo

Ausencias.

Hace demasiado no escribo y me hace mucha falta.

Lo que pasa es que cuando uno tiene veintemil parciales por semestre (buenoo.. como once, en realidad)y debe seis finales, y trabaja y se vuelve un poco loca, y tiene una vida personal atareada, no es fácil tener esto al día. Pero debería. Porque me hace bien.

Es que el tiempo pasa terriblemente rápido. Mi sobrina, mi chiquitita, mi piojita, la más grande de todos mis bichitos, ya cumplió 5 años. 5. La manito entera. Prescolar. Mi chiquita...

Entonces es imposible no pensar que si a tus 22 la vida se pasa volando, qué será de mí a los 30,40, 50, 60, 70, 80 y pará de contar (sí, pienso vivir mucho... mientras el cerebelo me dé, todo joya). Si, si, ya hablamos de esto. Ya sabemos lo que dice del tiempo Protópolos, también nombramos a Bergson, a San Agustín, y algun posteante amigo también trajo a colación a Descartes...


y ¿Yo?

Yo opiné también sobre el tiempo... ese "abismo indirecto del presente" en el que cada sensación merece ubicarse* -citándome a mí misma... patético, ¿no?-.

Comprender el alguna vez haber sido... Y bueno, en ese sentido, yo soy muy agustiniana... En definitiva todo lo que vivimos es presente... eterno presente en constante devenir.

Y cuando hacemos las cosas, y planeamos un viaje, por ejemplo, ¿lo hacemos concientes del gozo de cada momento del viaje, o lo que verdaderamente cuenta es el recuerdo de cada uno de eso momentos, las anécdotas, las fotos...? ¿Vivimos hoy del ayer, siempre? ¿Hay, en nuestra memoria, un dejo de descanso despues de tanta reminiscencia?

Pasa, y no nos acordamos. Algunos pedazos vuelven, en sueños, metamorfoseados de algo mas. Porque la materia de los sueños tiene su gran fuente en la acumulación de recuerdos... imágenes, olores, sonidos, gustos... una red de impresiones grabadas o inventadas, y vaya a sabér qué más- qué plus desconocido- es la materia del sueño.

Y todo, en gran parte, gracias al tiempo.


¿Cualés son tus percepciones últimas? ¿y vos vivís para el recuerdo o para el presente? Invito a que la segunda parte, la más interesante, la de la devolución, alguien me haga sentir un poco mejor diciéndome que el tiempo, siempre tiempo, pasa inevitablemente volando. Pero que así está bien.

















*ver post anterior a este...

miércoles, 4 de junio de 2008

Cuento Ilustrado


Bueno, esto es un texto que hace un tiempo subí, con la particularidad de que mi hermano Andrés Sierra, artista plástico, me sorprendió ilustrándolo... y quedó muy lindo. Es un gran artista, su blog está en mis recomendados. Visitadlo y difundid (como él siempre dice)...
Por hoy, solo un refrito.
En breve- cuando me de el cuero/tiempo- algún texto nuevo.
Saludetes!

viernes, 2 de mayo de 2008

De la nada, nada


Uno de los indescifrables frangmentos de Protópolos dice lo siguiente ( Frag. XLIII, 12b.):


(...) El gran problema del conocimento reside en el tiempo. Porque cuando Memoria (Mnemosine) acumula todas aquellas cosas que asimila, sabemos que la simultaneidad del objeto es imposible. Esto es demostrable cuando uno recuerda determinado saber y por lo tanto, al hacer paso a esta evocación, debe devolver a su lugar de origen el pensamiento anterior. Entonces, el tiempo está presente también en la acumulación y solo el conocimiento actual es ahora y lo demás es recuerdo, hasta una nueva evocación. El poeta que crea en el momento no hace más que evocar una serie de percepciones anteriores, pero en forma de presente, en la forma de Polimnia (...)


En realidad este fragmento es un poquito más largo, pero es bastante ambiguo y me parece que con este pedacito tenemos para rato... Por lo que se suele entender de esto, parece que el filósofo se plantea seriamente el hecho de que hasta el conocimiento es ubicable en el tiempo, y de hecho, cuando uno piensa una determinada cosa, lo demás queda relegado a un segundo plano, vaya uno a saber dónde acumulado, pero en segundo plano al fín. Por lo que veo, para Protópolos, la mente sería como un conjunto de casilleros llenos de información, pero hay uno, que corresponde al momento presente, que va siendo "completado" cuando uno utiliza un determinado concepto. Cuando no lo usamos mas, la diosa Memoria lo deposita nuevamente en sus dominios, y de algún modo en el pasado. Porque la percepción del momento presente en Protópolos es muy fuerte, a veces hasta demasiado fuerte. Pareciera -me da la sensación a mí, por lo menos, cuando leo determinadas afirmaciones suyas- que el AHORA configura la existencia del mundo y que lo que no es AHORA no existe, no entra en el casillero. Me hace acordar a la famosa pregunta, que plantea eso de que "si un árbol cae en un bosque y no hay nadie para escucharlo, ¿hace ruido?". Bueno, si yo no evoco ese conocimiento, por más que esté guardado en el Ayer por Mnemosine, ¿existe?, porque si no lo recuerdo ahora, ya mismo, si no lo ubico temporalmente, ¿es?


Además, afirma eso de que el conocimiento actual es el que es Ahora, y el resto es solo recuerdo, el tema es que uno, para aprender, no sé, el teorema de Tales se tiene que olvidar por un minuto de la raiz cuadrada de 9, o si estás estudiando la Revolución Francesa no te vas a poner a pesar en, que se yo, la caida del Imperio Romano. Asi que está jodida la cosa...


Lo que sí me gusta de este fragmento es cuando habla de la musa inspiradora de la poesía (seguimos con el tema de la inspiración, nomás), porque hace de algo sobrenatural como es esto de ser inspirado, un momento más humano. Es muy moderno con lo que plantea: el creador hace un rejunte de percepciones anteriores para crear. Pero el elemento fundamental de la creación es el presente. Hay evocación y creación a la vez, como si fuera una suerte de síntesis. Y es que en definita nadie crea de la nada... o casi nadie...


¿Alguien interpreta algo distinto de estas palabras? Porque con Protópolos nunca hay una última palabra...




lunes, 21 de abril de 2008

Ejercicio

Un cuentito de bolsiYo:

Buscando, rebelde, se hallaba Marina, cuando vió que enfrente suyo habitaba un alma desolada o desollada: el alma satírica de aquella monstruosidad que parecía mirarla donde quiera que pusiera ella misma su mirada; los ritos de cada día se mezclaban con el sudor de su frente y su pan de cada día. Mas no hay proverbio o cita bíblica capaz de arrancarla de su sopor: el auténtico contemplar en ella siempre provino más de una cuestión anafórica que por seguir los pasos de generaciones anteriores. Siempre, siempre, siempre caía pero jamás, nunca, si una sola vez, contaba los daños colaterales. todo o nada, arriesgaba lo que fuere por conquistar, por unos segundos, la gloria y dolor de ser ella.

Un cuentitito de bolsiYo II:

Sabiendo, a medias, la verdad , conociendo, a tientas, el futuro, el hombrecito de capa celeste buscaba una respuesta a la eterna pregunta de ¿De dónde salen las palabras cuando pasan por el suelo?

(...)La saturación llega a exasperar al ser humano al punto tal de que
cualquier cosa, por mínima que pueda llegar a ser, engendrará en el susodicho constipado de incomodidades una vileza tal, que nada ni nadie>hará posible salir del encuentro fortuito de dos ánimas en pena.(...)

(...)cada sensación merece ubicarse en un abismo indirecto del presente: luego el pasado se dedica a reciclarlos para que el futuro comprenda el alguna vez haber sido (...)

(...)sintetizando dos cosas me encontraba en el medio: el amor como pasaje y la sonrisa como barco(...)














Mañana me dejo de huevadas y publico otra reflexión acerca de un fragmento de Protópolos porque lo extraño (?)

miércoles, 16 de abril de 2008

Breve icario

Nace un hombre con cabeza de toro. Dédalo construye el laberinto. El toro es encerrado en el laberinto. El artífice, en una torre junto a su hijo...

Pero Dédalo no se deja vencer fácil. Dédalo es observador cauto de la naturaleza, y lo que ella no le dió por sí misma, él es capaz de crearselo para él y su hijo. Y si volar es el único escape, pues bien: contruye, esta vez, dos pares de alas de cera y plumas...

El agua, abajo; el sol arriba, y Minos en todos lados. Pero padre e hijo se lanzan al aire.

Ícaro, no bajes demasiado: el agua dañará tus alas... Ícaro, no subas en exceso: el calor derretirá tus alas.

Pero el cielo, el firmamento, es demasiado bello como para no querer acercarse. Y el sol es fuerte, y el jóven Ícaro es débil. Y el mar.

Acaso Ícaro soñó lo que siglos después -siglos y siglos después, en tiempos del logos- un filósofo ateniense sostuvo en relación a la realidad supraceleste.

Acaso intuyó que el cuerpo necesita las alas que alguna vez el alma tuvo para elevarse y así girar eternamente en torno a la verdad.

Acaso no fue temeridad, o imprudencia, sino soberbia...

Y si para ser divino es necesario despojarse de la vestidura carnal, material, mortal, pues que así sea. Porque el cuerpo le pesaba, necesitó desecharlo.

Tal vez siga en el fondo del mar. Y, si no me equivoco, todavía alado.

jueves, 10 de abril de 2008

Frutas mecanizadas


Hace como cuatro años, charlando con mi viejo me parece que acerca de una nota en la cual se decía que el lenguaje se iba reduciendo a causa del chat y que se yo - a lo que mi viejo respondía que de ningún modo, que es ampliación del lenguaje, que se han creado muchos neologismos hermosos mediante el lenguaje informático, y hablaba de la belleza creadora de la lengua, y yo escuchaba embelezada porque eso también me gusta mucho-, me dió el ejemplo de este libro del escritor británico Anthony Burgess, hablandome acerca de su particular lenguaje creado a partir del ruso. Por supuesto conocía de nombre la película, pero a partir de ese día me dieron tantas ganas de leerlo que lo saqué de la biblioteca. Y lo leí. y Ví la película. Y después, obviamente, me lo compré. Y los recomendé a todo el mundo (pero con la lectura previa, porque la película omite partes importantes, aunque está muy,muy bien lograda, muy buena).

Y me pareció brillante, por muchas razones. El lenguaje es una de ellas. En el libro, los personajes mezclan el lenguaje original ( el inglés), con el Nadsat (que es un pastiche formado por palabras rusas y, por lo que leí después, una jerga inglesa, el Cockney). Disfruté mucho leyendo el libro y tratando de descifrar a qué se refería con ciertos términos (cuando pone cosas como "le pegué con la ruca -mano/puño- en la rota -boca- de la que seguían saliendo palabras", es obvio, pero cuando saltaba con cosas descontextualizadas como "debochcas"- o algo asi- tenía que pispear el glosario...).
Otra de las razones es la historia en si: estos pibes violentos que van a romper todo, este capo de la pandilla, Alex, que es apresado, y con el cual prueban un novedoso método científico de control de las personas, para evitar que se siga viviendo en una sociedad descontrolada...

Bueno, en ese desarrollo del relato, hay un elemento casi imperceptible- por lo menos en la película, a mi entender, si bien no se omite, tampoco se destaca- y se trata de la cuestión del libre albedrío. ( STOP: al que no lo leyó y le gustan las sorpresas, no siga, porque voy de lleno al argumento).

Alex es un adolescente cuya diversión consiste en salir con sus amigotes, violar a alguna chica en el camino, enfrentarse con otra pandilla, pegar a algun viejo hasta matarlo, etc. En una de sus andanzas es traicionado por sus amigos y encerrado en la cárcel, donde es víctima de un procedimiento experimental, llamado "Método de Ludovico", que consiste en un tratamiento que tiene como fin que el individuo no pueda físicamente hacer daño (al pensar en lastimar al otro, empieza a sentir náuseas hasta el punto de no poder moverse). El gran planteo ético-moral de todo esto es justamente el hecho de que la capacidad de obrar bien del hombre esté supeditada a este proceso, de modo que la consideración hacia el otro no es más que un proceso artificial... Si hago mal al otro me duele a mí físicamente, asi que, no lo hago más, no por reconocer al OTRO en tanto UNO, sino porque ese OTRO, ese estorbo, no es eliminable porque esto me perjudicaría a mí. Estar mecanizados con el Yo individual de cada uno, sin reconocerse parte de un TODO en el que uno habita; de eso habla Burgess en esta novela.

Y esto en definitiva es lo que estamos viviendo hoy en día, en mayor o menor medida: si prendemos la tele, vemos adolescentes- y no adolescentes, por supuesto- cometiendo mas o menos los mismos delitos, solamente que en vez de palabras rusas como ruca o rota, decimos compact disc, shopping, top, mail, etc. (tal vez Burgess imaginaba una Guerra Fría ganada por Rusia; tal vez si ella fuera la potencia actual hablaríamos hoy mas o menos como Alex, pero todo esto lo digo sobre la base de nada, porque poco conozco sobre el tema y no soy entendida de política). Hay toda una literatura inglesa escrita en los períodos de las guerras (1º y 2º y Rusa, las Civiles, etc.) de la mano de Huxley y su Mundo Feliz, o el mismo Orwell y su 1984. Son relatos distópicos escritos bajo la sombra del horror de la época. Y lo peor es que, en algunos aspectos, se van cumpliendo. Porque, vamos, no me van a decir que los medios de comunicación actuales, todos comprados, que muestran lo que el poder quiere, no son la réplica exacta del Ministerio de la Verdad del amigo Orwell.

Ser fruta mecanizada, ser una auténtica Naranja Mecánica es actuar bajo los mismos parámetros que rigen en estas tres novelas: el automatismo. Y si a mi la gente me mira como si fuera una perfecta idiota cuando pido, en el tren, colectivo y subte, : "Hola, un peso por favor, muchas gracias, chau" con una sonrisa -aunque la caja loca del tren no me deje ver si estoy hablando con alguien o no- mientras que el resto se limite al "un peso " a secas, es porque están totalmente acostumbrados a tratar con la nada. Bueno, con esa nada yo trato todos los días y déjenme decirles que la nada tiene muy buen humor y muy buenos modales y muy buena onda y respeto, sí y solo sí recibe lo mismo. Sí y solo sí se lo reconoce como persona. Y no como fruta. El cambio de distopía a utopía -logicamente imposible pero, paradójicamente, alcanzable en una medida más concreta, más real, con imperfecciones- empieza con algo tan sencillo como eso. Muchas Gracias. Chau.



martes, 8 de abril de 2008

Tren

Sauna del oeste, efectivo eufemismo. Partes de todo y todo a las partes, instantes, presiones, congestionamiento. Y al fin me encuentro. Mirar, mirar: la vista es protección. Embarazadas, discapacitados y ancianos. El resto en igualdad de condiciones. Odios repentinos, broncas, comprensión global de la superpoblación mundial y por el amor de Dios respirá para el otro lado, aire, oxígeno, éter, algo... Juego, juguemos. Armemos el reino. Veo al rey, la señora podría ser la cocinera, ahí está la princesa. No. Hoy no hay buen reparto. Una parada. Decadencia, cadencia, quetrén, quetrén. Con suerte un pedazo de ventana, con suerte un rayito de luz. Casas, ladrillo feo, ladrillo lindo, mucho naranja. Me gustan los ladrillos. Me gustan las ventanas. Techo 'e chapa. Leer imposible, yoga, tal vez. Elevarse al más allá y bucear en las profundidades del yo, psé... depende qué tan baja ande la presión. ¿Te debo algo? ah, me parecía. Papelitos de todas las edades y tamaños... Muchas ideas, muchas, pero, ¡ah! imposible llegar al lápiz y ni te digo la agenda. Pies, manos, un tatuaje, una cartera en el medio de la espalda. Leyes físicas normalente indestructibles puestas a prueba a cada momento. Y de la metafísica ni te cuento, porque, según se dice, no se puede ser y no ser al mismo tiempo bajo el mismo aspecto. Bueno, parece que casi nunca. Pero nunca, nunca, no. La metafora trillada del agro ya no me alcanza. ¿Vacas?¿Sardinas?¿Habrá conciencia en semejantes niveles de pensamiento? Más que la nuestra seguro: si pudieran elegir no optarian semejante transporte, pero qué digo, transporte, no, no, es la cámara de gas para ellos, el eterno no-retorno... Ah, pero nosotros también tenemos conciencia, digo, no,pero elegimos esto, tal vez no nos quede otra... que baje en la próxima, que baje en la próxima... bamboleo, traqueteo, noche, oscuridad, la única luz es la del gusano movedizo y alguna que otra luciérnaga empotrada más allá. El resto, silencio oscuro. Falta poco, falta menos. El fuelle del bandoneón. Un gran fuelle humano. Un organismo. Las células del gusano. Cada día soy una celula del gusano. Cada día lo alimento. Soy el gusano, soy el dragón, si, mejor dragón es más fuerte, violento tal vez... ruge también. Somos materia viva de lo inerte. Como lo inerte nos compone a nosotros. Castelar solamente.








... bueno, no es que quiera aburrir al público con la temática, pero estoy falta de inspiración -sigue ne Buzios, nomás- y tenía ganas de postear algo. Este es el único texto "literario" que tengo terminado (lo posteado fue o creado acá en el blog, o para el famoso concurso, o el diario... ). Espero levantarme mañana con ganas de escribir algo más original...

Saludetes!

viernes, 4 de abril de 2008

Hoy le toca a un Proyecto

Hoy el post puede ser más interesante para unos y muy aburrido para la mayoría. Igual, el texto es un poco gracioso, pero por las dudas advierto...

Se trata de un texto que escribí para el diario de La Escuelita (proyecto de apoyo escolar que se dicta los sábados en Barrio Marina, zona oeste, desde hace mas o menos 12 años, al que le interese puede pedir más datos tales como funadmentación del trabajo, biografía, cronograma actual de actividades), denominado PROTOPOS, que todavía no salió...

En este texto se explica el nombre del diario y un par de cositas más.

Acá va:

Protópolos y la filosofía del espacio:
¿Por qué el diario se llama como se llama? ¿Eh?

Seguramente no hayan entendido de dónde salió nombre tan extraño. Tal vez, alguno muy, muy entendido de historia y filosofía antigua lo haya podido sacar, pero, honestamente, lo dudamos.
Protópolos (del gr. Protopoloz*, s.V. a.C. aprox.): filósofo griego presocrático, probablemente originario de Tirinto. Esa es la entrada de diccionario que se puede encontrar acerca de este ilustre pero desconocido filósofo. Muchos más datos acerca de él no tenemos. Y sin embargo, gracias a la mente de este ser ¿real, ficticio? nuestro diario tiene nombre. Como muchos filósofos, Protópolos pasaba largas horas meditado acerca del conocimiento. Era una cuestión que le inquietaba muchísimo. Pero como pronto se dio cuenta de que el conocimiento está basado en la percepción (o al menos esto es lo que él opina), dejó lo del conocimiento de lado para dedicarse al asunto de la percepción. Pero cuando estaba en plena meditación de estos temas, cuenta en uno de sus escritos – Frag. V, 324 a. -, se dio cuenta de que al pensar, él, como ser material, se ubicaba en un lugar concreto, pero su mente se ubicaba en otro. Es más: afirmaba que un individuo no es el mismo de siempre en distintos lugares porque el espacio y la predisposición que uno tiene en ese momento modifican el ser. En definitiva, lo que diferencia es el “espacio espacial” (ej.: un aula) del “espacio mental ” que yo configuro en mi cabeza (ej.: estoy en el aula en la clase de matemáticas, pero en mi cabeza recuerdo el pancho que me clavé el domingo en la plaza con Robertino). Es decir, ¿estoy realmente donde estoy? ¿hasta qué punto es relevante el “espacio espacial” por sobre el “espacio mental”? . O sea, recapitulamos porque esto se complica: el espacio me determina en tanto ser físico, pero yo determino al espacio en tanto ser pensante. (Paréntesis para el que le interese: esta teoría, aunque no muy conocida, es probable, afirman, que haya influido en grandes pensadores, como es el caso del filósofo francés Henry Bergson, quien distingue el tiempo cronológico medido físicamente, y el tiempo subjetivo, ese que pasa taaaaaaannn lento cuando uno se aburre y taaaaannn rápido cuando la pasamos bárbaro por ejemplo leyendo este diario).
Y así es como surge la idea de llamar a este diario Protopos: pro- a favor de- y topos – espacio, en griego- , haciendo un juego de palabras entre este término inventado y el nombre de nuestro filósofo. Pero, ¿por queeeeeeeeeeee? Porque cada sábado, todas esas cabezas pensando y haciendo cosas está configurando un espacio dado: La Escuelita va más allá de la escuela física nº 48; es ese espacio mental lleno de ideas y de ganas de aprender, y es una configuración de la realidad (pequeñita, diminuta, granito de arena, pero no se ve todos los dias un pibe yendo a la escuela un sábado, ¡diganme si eso no es configurar la realidad!). Con la cabeza, como decía Protópolos, terminamos cambiando lo material, ese espacio nuevo que sin las actividades que se realizan, no sería lo mismo.
Aunque a veces Protópolos llega a contradecirse, vamos a desarrollar en los siguientes números alguna pequeña parte de sus ideas (que están registrados en un libro inconseguible llamado “Fragmentos”, porque son pensamientos suyos sueltos, incompletos ) porque este autor, que oscila entre el absurdo y la genialidad, merece ser ampliamente desarrollado. Por eso… ¡no se lo pierdan!




*esto estaba en caracteres griegos originales, pero al pasarlo del Word al Blog se configuró así... si lo pasan al word, lo pintan, y eligen la letra Symbol, van a poder apreciar la grafía original.