martes, 23 de febrero de 2010

Posibles textos bloggereanos de una neurótica con el síndrome de Peter Pan I

A Andretti



Tengo puestas unas pantuflas en forma de botas altas, grises con ribetes en verde y flores también en esos colores. Tengo puesta una remera demasiado larga para remera pero tal vez algo corta para vestido –aunque tapa lo justo y necesario-, y abajo un short floreado que no se ve. Tengo una campera de algodón verde loro con capucha. Tengo lentes para la computadora, tengo mate y estoy sentada frente a la notebook. Básicamente me siento una superheroína, por lo disfrazada. Bizarra- esa palabra en castellano no existe (todavía) en el diccionario, y lo sé pero la uso porque todos lo hacemos y es necesario y nos gusta-, ridícula, de entrecasa. De heroína tengo sólo el disfraz. El toque super lo dan las pantu-botas ( acabo de decidir que inventé esa denominación y que me gusta).


Sí, soy una superheroína cuya criptonita son los finales. Sí. La instancia evaluadora del examen final de la facultad hace que me sienta débil y me ponga a llorar, y hace que el hermoso diálogo que mantengo con un libro cuando no hay examen de por medio, sea una verdadera tortura.


Superheroína por un atuendo de entrecasa, que verdaderamente está para la foto (adjunto foto). Los superpoderes, con o sin traje, jamás los tuve. Este texto es la instancia de catarsis tras el fracaso de no poder asumir la responsabilidad que pesa sobre mis hombros en este instante, y esa es rendir los finales de la materia que yo elegí por voluntad propia y mierda ahora más que nunca entiendo a Sartre (lástima que ya rendí Filosofía I y II).


Superheroína que viene reflexionando desde hace algunos días en que la figura literaria que la identifica por excelencia ya no es la simpática Jo March –con la que tampoco tengo demasiado en común, vamos- sino que es el eterno niño que no quiere crecer, el famoso Peter Pan. Supongo, al menos, que esa es mi manera de enfrentar la responsabilidad que hoy asume la forma de examen final y que quizá mañana asuma la forma de una tesis, o quién sabe qué otra forma. Yo soy Peter y si fuera por mí me iría con Campanita a vivir al país del Nunca Jamás a pelear con piratas –no necesariamente tengo que pelear con piratas; digamos que el casillero “pirata” puede ser rellenado por cualquier otra actividad de placer para el sujeto evasor en cuestión.


Charlando hace poco con una hermosa amiga mía –Eli te quiero mucho, sos una ídola y este año es NUESTRO año-, estábamos hablando de esto de perder la instancia del juego. Uno crece y no juega más. En todo caso, juega a jugar con sus sobrinos, hijos, hermanitos, o lo que sea. Reconozco que a veces con mis sobrinos puedo entrar en el pacto del juego y engancharme verdaderamente y compenetrarme, y de hecho de a poco lo estoy logrando más porque es algo que busco, pero más allá de esas instancias que en definitiva es parcial, el hombre no juega. No jugamos. Una lástima.


Pero ojo, que una de las formas más comunes del juego se manifiesta precisamente frente a la responsabilidad, o sea, hoy hablo concretamente del examen final. Frente a la hoja de los apuntes, todos lo sabemos, se abre, por ejemplo, el maravilloso mundo de las tareas domésticas. Sí. De repente notamos que el piso está sucio y que hay que barrerlo, que la tacita usada que por lo general pasa tres días adentro de la bacha de la cocina, hoy nos molesta, y que esa telaraña infinita e imperceptible que cuelga de lo más alejado del techo nos recuerda que hay un universo de telarañas y polvos arriba de muebles olvidados que merecen la pena ser descubiertos y puestos en libertad.Bueno, tal vez no sea la idea de juego que me estoy replanteando volver a asimilar en mi vida- y en la de todos-, pero sí la considero juego. Porque es evasión. Porque uno lo disfruta. Es eso o sentarse a estudiar. A lo mejor el texto de Dante que estoy leyendo es maravilloso, pero la tacita en la bacha tiene ese encanto de cotidianedad que… qué se yo. Me llama. Y es como un juego. Porque en el juego asumimos roles que no son los que verdaderamente nos identifican. Y si yo el día que me siento a estudiar decido que soy una persona ordenada y empiezo a clasificar mi placar por color (been there, done that), definitivamente estoy asumiendo lo que no soy, y haciendo algo que evidentemente me causa algo más de placer que la hojita con el estudio, porque para sufrir, directamente me siento a estudiar y chau.


Ah, pero este texto no es juego. Este texto es cosa seria. Prosaica y sin ambición literaria, pero cosa seria al fin. ¿Qué como lo sé? Porque decidí que mejor descanso un poquito de rendir finales, porque me está quemando un poquito el cerebro, y agarro esto que me pasa y lo escribo y lo asumo desde un intento de ironía. Y sí, no estoy evadiendo, no estoy tomando un rol que no soy –aunque me estoy metaforizando, con esto de la superheroina, pero en realidad era un juego con mis pantubotas, que están buenísimas-, estoy contando lo que soy (una cobarde que no se anima a rendir), por ende no es un juego esto, por ende es cosa seria –suponiendo que el universo está formado por sistemas binarios y el opuesto al juego es el no-juego o la cosa seria.No importa.


Tomemos estos momentos de mierda, intentemos aplicar algo de lo aprendido en literatura italiana, y transformémoslos en el humorismo piradellano. Esa risa con un toque de amargor. Pero risa al fin. Sí. Tengo miedo a los finales y terror a la posibilidad de no recibirme por no poder superarlo.¿Y?Y… todo. Pero bueno. Esto es un experimento.


De una supereheroína cuyo poder eran las pantubotas. De Peter Pan, que también decidió que quiere ser un niño perdido –como dijo Ceci Dobarán IDOLA- para andar en pijama todo el día- esto del pijama es una genialidad de la que no puedo asumir autoría.


¿Crónica? ¿Ficción? ¿Anécdota? ¿Volveré? No sé, pero dejo un texto, y una foto, y una reflexión nerda, fuente de la maldita materia que desencadenó este delirio por el cual a partir de ahora más de uno me va a mirar raro –y me va a importar reverendamente un comino-: cada hombre, como dice Wilde en la Balada de la cárcel de Reading, mata a lo que ama. Tal vez yo esté haciendo un poco eso.


Pero quiero creer que todavía estoy a tiempo de revertirlo y que con un par de meses de relajación, y psicólogo, y yoga - ¿y Rivotril?¿así se escribe, siquiera?- pueda dejar de matar a mi pobre carrera.


Atentamente, desde el Nunca Jamás,Peter Pan (¡¿ahora resulta que esto tenía formato de carta?!), jugando a la superheroína.


lunes, 27 de abril de 2009

Nuevas prosaiqueces -mientras la inspiración sigue de vacaciones, esta vez en Cancún (parece que el clima está lindo nomás)-...

Lo que empezó siendo una anécdota graciosa en un mail para una amiga, dada la huelga de trabajo que tiene la inspiración para conmigo por estos días, terminó siendo un post para este hace-rato-no-actualizado blog. Decidí postear un cómico episodio de mi vida, para que vean que las prosaiqueces también pueden ser motivo de goce estético (?)...




Mail (más o menos retocado, pero mail al fin, para darle un toque verisímil):



Te cuento de las mias: Hoy a la mañana estaba leyendo en casa y mamá me dejo un huevo duro haciendose para que yo me comiera unos sanguchitos antes de irme al trabajo. Se fue y me dijo: "acordate de que esta el huevo en el fuego". Me acordé. Te juro que me acordé. Por eso apagué el fuego... y me fui arriba a lavar ropa y ordenar mi cuarto que era un quilombo.
En una de esas siento olor a queso quemado pero ... no era queso ... era un HUEVO CARBONIZADO que tiraba humo a lo loco... mal... y las llamas estaba muuuy arriba. Apagué el fuego, saqué el huevo con su cacerola (porque en ese momento el huevo y la cacerola fueron uno en eterna comunión material del carbón) y abrí todo porque era una humareda insoportable.


La cacerola, arruinada. La tapa de plastico pasó a mejor vida.


Yo me imaginaba contándote mis aventuras culinarias, pensando dos cosas:


*La fuerza de los genes: mi vieja es anticocina total y desbolada como yo, y mientras cocina lee y prepara las clases o pinta etc. y suele ser muy común que se le quemen las papas, que el guiso se pase, que no le ponga sal .etc. O sea que mi pensamiento número uno fue SON LOS GENES ALICIA GELPI (nombre de mi madre. Artista plástica. Si se busca su info en la web se podrá encontrar una breve página con algunos cuadros, y por supuesto no se hace referencia a sus dotes culinarias, se imaginarán por qué).


*Lo segundo que pensé fue: pobres hijos mios, si algún día los tengo, comerán quemado porque yo honraré a mi madre siguiendo sus pasos aunque no lo quiera... ¡¡AUNQUE NO LO QUIERA!!. Qué desastre de ama de casa que voy a ser, pero .. bueno... tengo gente que me quiere igual aunque sea un aparato asi que...amor voy a tener igual, sobre todo si me consigo un buen delivery para "sacarme las papas del fuego " cuando paradójicamente YO no lo haya hecho... supongo que aprenderé con el tiempo aunque los genes pesan porque yo JURO que pensé que el fuego lo habia apagado...


Cuando estaba por salir, mamá me estaba haciendo otro huevo. He aqui el diálogo:


A-Acá tenes otro huevo

J-Ah, se me quemó. Estaba convencida de que lo habia apagado pero no...

A-Si, se me quemó, yo lo prendí

J-¿Vos lo prendiste?

A-Si volví y lo prendí

J-¡¡Pero yo lo había apagado!!

A-Pero lo prendí, y me olvide y se quemó

J-¡¡¡¡Yo estaba convencida de que lo habia apagado pero despues bajé y estaba quemado, asi que pensé que me habia pasado lo que siempre te critico que es no mirar lo que haces con el fuego!!!!! Pero -todavía estaba incrédula ante la sospresa del fallo de los genes- ¿..entonces lo prendiste vos?

A-Si.


!!!!!!!!!!!!!


¡Lo sabía! ¡Todavía tengo chances!


Ahora solamente espero no olvidarme de sacar la ropa blanca que dejé remojandose en el balde del lavadero, porque así ya se me pudrió un pantalón que amaba...PERO SE ME QUIERE IGUAL,¿¿¿ NO??? ¿ Vos decís?


¿Conclusiones? No las hay, pero sí muchas preguntas:


*¿Por qué Alishia -así le dicen mis sobris- prendió de nuevo el fuego?

*¿Por qué el huevo cuando se quema tiene olor a queso quemado?

*¿Tengo chances de eludir la información genética en lo que a la rama de la cocina respecta?


Eso es todo, esperemos que pronto alguna musa se compadezca de mí o los tres gatos locos seguidores de este blog tendrán que deleitarse con el episodio que hace referencia a la vez que soñando pensé que me estaba muriendo electrocutada (sí, sucedió... ¡este viernes!¡mueran de intriga!)



Saludete a lo rolete!


miércoles, 19 de noviembre de 2008

Fragmentaria



Su vida estaba formada prácticamente por muchos pedacitos. Pedacitos azules de cielo que veía entre los edificios, cuando viajaba para ir al trabajo; pedacitos de charlas que mantenía con los clientes del negocio que atendía -desde triviales estados de tiempo hasta las más fascinantes inquietudes acerca del ser, de la nada, o de la ropa que es talle 35 pero parece para anoréxicas-;pedacitos de anhelos, de aspiraciones, porque ya iban cuatro carreras que empezaba y abandonaba, comenzando por Derecho para ingresar en el maravilloso mundo del Diseño,dejarlo para tramitar una fugaz pasada por Sociología- en qué estaría pensando-, para arribar en la momentanea carrera de Conservación y Restauración de Arte.


Fragmentos, para usar una palabra más fina. Esbozos de cosas que al final no son. O que son una parte del todo. Nada está completo.


Ella era fragmentaria. No sólo por no estar completa, sino porque la completud, si se alcanza, se alcanza, como leería ella en un cuento de Borges, en el instante en que se sabe quién se es.




Ella era. Pero no lo sabía. Tampoco se lo cuestionaba. Y así pululaba por la vida.




Una noche, la fragmentaria se encontró consigo misma, ante el espejo, en medio de un derrame inútil de lágrimas y cursilerías dramáticas típicas de ella. Y dijo basta.



¿Quién puede decir por qué?




jueves, 30 de octubre de 2008

Pa' no perder costumbre...

... fragmentos acerca de Poe, para el que leyó, para el que no pero quiere, para el que quiera opinar acerca de esto porque le pasó, lo soñó, lo vislumbró, lo intuyó, lo leyó en otro, lo escribió por sí solo, o lo que fuere... *



(...)Si la muerte es un camino sin retorno, nada más horroroso que el hecho de que se viole esta ley natural. No importa la certeza; tan solo la incertidumbre ante el más allá ya es un factor que permite generar esa sensación de que hay algo que puede manifestarse, algo que podemos saber acerca de la muerte, algo que, por ser nuestro propio fin, no deberíamos saber (...)


(...)Sabemos que la muerte es parte de la vida, estamos concientes de que esa es la ley de la naturaleza, y por ende, lo que más tememos es esa alteración a la naturaleza, esa sonrisa del muerto que manifiesta que hay una línea desdibujada y ambigua entre los vivos y los muertos, que hay ciertas manifestaciones de desordenes antinaturales, porque hay una alteración en el curso del ciclo vital. Lo siniestro (...) no está en la finalización de la vida sino en la posibilidad de que se pueda desafiar la ley natural, de que haya una brecha por la que ingrese un conocimiento que como seres vivos no estamos en condiciones de adquirir. Es esta alteración de la ley natural lo que genera el horror, y es esto lo que representa Poe al escribir historias acerca de entierros prematuros o apariciones de muertos (...)


(...) Lo siniestro en Poe es la posibilidad de que sea lo que no pueda ser, de que suceda lo que no puede suceder, de que sonrían los muertos y de que se entierren a los vivos (...)


(...)Lo más terrible que puede experimentar el hombre, lo más siniestro, es la experiencia de ser enterrado vivo; es, para ampliar el concepto, la experiencia de una línea entre la vida y la muerte que se va desdibujando, cuyos límites se van haciendo cada vez menos definibles. Es la experiencia de lo contrario a la naturaleza. Y Poe ha demostrado ser capaz de captar perfectamente la visión horrorosa que se expresa en una antinatural sonrisa de los muertos(...)**


*la posta: son fragmentos de un tp que tuve que hacer de Poe. Y salieron cosas mas o menos, y otras que sirven para pensar y refutar y repensar y rerefutar y etc. Y además justifico mis ausencias bloggeras mostrando lo que hago cuando no posteo...
**las evidentes repeticiones semánticas y nocionales entre fragmento y fragmento se deben a que obviamente están sacados de un contexto más amplio... no es que me la pasé hablando de lo mismo todo el tp... ¿o, ahora que lo releo...si?muchas cosas se van retomando para ir rehilando y fundamentando... mmm. en mi cabeza suena ahora la misma palabra que en la de ustedes: ITERATIVO. Bueno, igual tiene un final feliz: aprobé.
***asteriscos perdidos(porque no vienen de ningun asterisco anterior): lo de citarme a mi misma es patético pero el motivo para hacerlo es más patético: no hay originalidad en el aire, ni tiempo para postear algo nuevo...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Prosaiqueces, para empezar una mitad de semana anticulturosa



¿Por qué en los dibujitos, cuando a las momias les sacan todo el vendaje, no queda nada, si todos sabemos que debajo de la mortaja hay un cadaver embalsamado?
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Una vez, como a los 11 o 12 años, a mí se me había ocurrido algo: pensaba que estaría bueno enterrar un papel que dijera que, cuando se inventara la máquina del tiempo -evidentemente, para mí era un hecho que necesitaba simplemente la concresión de una tecnología avanzada-, volvieran a buscarme, en una fecha indicada. Si el que lo descubría, lo hacía en una época en la que la máquina aún no existía, debía a su vez dejarlo, y así hasta llegar a la época adecuada. Bueno, 3 o 4 años después, lo hicimos con una amiga, una noche, señalando coordenadas espacio-temporales concretas -que coincidían con esa misma noche, pero nada pasó. Sigo pensando que fue porque no pensé que el papel era lo menos indicado para dejar un mensaje milenario. *1
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¿Cómo hace la pasta de dientes para salir con rayitas? Siempre tengo toda la intención de comprar uno y abrirlo, pero... no me acuerdo.
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Tengo 5 sobrinos por parte de mis hermanos: la más grande - 5 años- dice que cuando se lastima tiene que llorar muy fuerte, para que vayan a socorrerla sus papas, porque en realidad ella se banca el dolor demasiado, y la retan porque si se lastima feo, no nos enteramos. Princesa. Su hermano -2 años y 1/2- se hace llamar a sí mismo "Neno" (que proviene de su asimilación personal de la diferencia de género nena/nene... pero el dice "neno"...). Pequeño mastodonte. Mi otro sobri- 1 año y 11 meses-, su primo, tiene una seria adicción al chupete y a los trapitos -si, como Linus- cuya arista se mete en la parte blanca del ojo -si, si, la arista, mal dicho, o el borde de la tela, tocando lo blanco del ojo, definitivamente no como Linus-. El artista. Su primo, o sea, el hermano de los dos primeros, 7 meses, es cachetón y se despierta de buen humor, y me hace acordar a Fibel -¿así se escribía?. El bebé. Su primo por nacer, o sea, el hermano del tercero, nada en su panza, y es. Pececito. Tengo 2 sobrinas por parte de mi novio: la más grande- 3 años y un mes- sabe todo el abecedario, y no hay que hablar de nada demasiado serio porque entiende absolutamente todo. Rulos al viento. Su hermanita pequeña -4 meses- charla diciendo "ajo", y es un gran ejemplo del complejo de Electra. Niña transparente. Los 7 me vuelven loca de amor.
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Un comentario superficial: hay gente que se pone cada cosa que está en la "onda", que realmente visten de acuerdo al último grito de la moda, o sea, antes de ser asesinada.
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En las películas de zombies -que, por cierto, detesto-, todos los muertos tienen mas o menos el mismo grado de putrefacción, habiendo algunos muerto recientemente, producto de una mordedura zombie o de algún acontecimiento cercano al hecho fantasmagórico, y habiendo muerto, otros, años atrás. ¿Error del continuista o deliberado efecto de equidad putrefactal del Director? Nunca lo sabremos. *2
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Otro comentario superficial: siempre que llueve, no llevo paraguas. Y no me veo bien, como las estrellas de cine o de los videos clip. Me pregunto por qué.

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1*Más allá del chiste del papel, les aseguro que esto pasó. Y, años más tarde , un día ví en la tele que unos científicos hicieron lo mismo tirando una máquina por el espacio con información, para generaciones futuras, de ésta u otra galaxia. Flashié como loca cuando lo ví.
2*Me refiero, por supuesto, a la típica película en que hay un hechizo o una radiación cerca de un cementerio. Las que son de infectados recientes, por supuesto, estan exentas de este error.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Anacronismos y anatopismos

Resulta que tengo que hacer un trabajo para Lit. Inglesa acerca de Shakespeare, y como hay que relacionarlo con el tema "Naturaleza", no se me ocurrió mejor idea que trabajar "Sueño de una noche de verano" , obra que volví a disfrutar, ahora en la facultad, en su versión original (con ayuda por supuesto, es como leer, no sé, el Cid en el original sin notas...). El tema es que a raiz de leer la obra, esta vez teniendo que "analizarla", veo algo obvio que es que Shakespeare está mezclando, por un lado, la cultura griega- con todo el asunto de la boda entre Teseo e Hipólita, que los atenienses, que las vestales, etc, pero por el otro, tenemos en el bosque una sarta de criaturas celtas tales como hadas, faunos, etc. O sea que está ubicando en un mismo lugar dos culturas que no tuvieron contacto sino en la mente del dramaturgo.
Pensando en el concepto de anacronismo, pensé que a lo mejor existiría una palabra que significara lo mismo, pero que en vez de ser una alteración en el orden del tiempo, fuese una alteración en el orden del espacio. Tratando de reconstruir esa palabra, se me había ocurrido que a lo mejor existiría, y en ese caso estaríamos hablando de un anatopismo (tópos en griego, creo que este pobre blog ya lo ha repetido con anterioridad, es "lugar")... Es decir, el concepto remitiría, entonces, a una imposibilidad que ya no se da en el orden del tiempo, sino del espacio. Un anacronismo es -RAE de más, RAE de menos- un hecho que no puede haber ocurrido en ese determinado período temporal. Un anatopismo, un hecho que no puede haber ocurrido en ese lugar. Como las hadas y los faunos, de Shakespeare (porque habla de hadas, no de ninfas, que podrían llegar a asemejárseles).*
Bueno, ¿saben qué? para la RAE esa palabra no existe. A lo mejor hay un concepto similar que no conozco, o incluso obvio que no recuerdo...
Asi que, y hasta que alguien venga y me diga: mirá, esa palabra ya está, pero la etimología no es griega, sino que es latina /china/ indoeuropea/ sarasa-sasa, o bien me remplacen mi concepto por algo mas simple y cotidiando, declaro este neologismo como... bueno, como eso, como un neologismo, como una nueva herramienta de pensamiento para referirse a lo antedicho.
Por lo tanto, hay una nueva palabra más entre las millares de millares con las que contamos gracias a nuestro maravilloso y prolífero castellano... ¡a usarla!
*Por supuesto sabemos que el señor padre de obras maravillosas como Macbeth no cayó en un error ni mucho menos. Nadie duda de las intenciones poéticas de mezclar elementos. Sabemos que el Willie sabía muy bien lo que hacía...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Más acerca de la Escuelita...




Bueno... para los habitués del Blog alguna vez habrán leido acerca de La Escuelita, un proyecto social de apoyo escolar que se inició hace 14 años en Barrio Marina (Zona Oeste), que empezó como parte de un Centro de Estudiantes de mi colegio y que hace rato cobró vida propia. Hoy participa mucha gente de varios colegios de la zona, y padres y ex-alumnos... Les dejo un texto que alguna vez fue escrito con motivo de reflexionar un poco acerca del laburo de cada sábado...


Educación. es, fundamentalmente, lo que se intenta cada sábado en la Escuelita. Dinámica educativa. Es lo que se consigue. O, al menos, yo me siento dentro de una estructura móvil que está lejos de conformar el viejo esquema profesor-alumno. En esta dinámica funciona el ida-y-vuelta del conocimento. En otras palabras: yo, por mi parte, la primera vez en mi vida que supe algo de las Invasiones Inglesas, fue en La Escuelita. Y eso que pasé por un buen colegio secundario, y padecí un CBC (y con ello la materia Sociedad y Estado), pero, lamentablemente, la educación argentina está llena de baches. Llena en todos los niveles y por diferentes motivos. Además, claro, de la información que uno desecha voluntariamente, en mi caso: logaritmos, las tablas del 6 al 8 (las demás, de taquito), Biología, tooooodo Física y Química, absolutamente tooodo Contabilidad... Asi que, que, en definitiva, uno cuenta con dos grandes huecos en su educación: el hueco del que es responsable el Sistema Educativo de turno, y el que cada uno se forma cuando algo no le interesa (totalmente lógico). Bueno, el caso es que, en La Escuelita, a veces no nos queda otra que tratar de cubrir esos baches; en algunos casos es cuestión de leer la fotocopia, traducirsela a los chicos, y de paso uno logra enterarse de cómo funciona el aparato digestivo. Lo complicado surge cuando aparece algo que nos es totalmente ajeno (en mi caso, ver lista más arriba). Acá es donde empieza la dinámica: intentamos entenderlo ( no hay caso...), vemos si algún compañerito lo sabe ( están en bavia, no son del mismo curso, no tiene la carpeta, pibe volvé a tu aula que esto es noveno, etc...), buscamos algún libro de la biblioteca (el más moderno data del '82 y no son capaces de ponerle un mísero grafico, una cara feliz, un color, ¡algo didáctico, por el amor de Dios, Alá, Buda o los dioses paganos!), vemos si otro profe se acuerda... Es decir, hay un constante movimiento del que a veces salimos triunfantes - y el chico se lleva la tarea hecha-, y otras veces... bueno, o lo vemos la próxima o los mandamos a que pregunten en el colegio. Pero insisto: más allá del hecho de resolver o no determinada consigna, es interesante el Cómo. Porque en el tránsito a la respuesta está el aprendizaje y el crecimiento. No solo aprenden los chicos, no solo se enseñan conocimientos académicos. Se aprende a razonar, a pensar, a pedir, a esperar, a agradecer, a poder, a acercarse, a entender, a disfrutar el conocer... Tal vez en una mañana haya aprendido más yo el propio pibe. Tal vez ambos nos hayamos deleitado conociendo más acerca de lo que sea. O tal vez nos hayamos embolado y no hayamos podido encontrar el camino a la respuesta. Pero lo lindo es eso. Sin dar la respuesta servida en bandeja, sin dictarla mecánicamente, es haber enseñado y aprendido a razonar o morir en el intento; es haber caminado juntos.